Vamos a poner las cosas en claro, el fútbol tiene su propia esencia, y esa es la demostración de que "el diego" fue y será quien mejor lo jugó ¿Y qué estoy diciendo con esto, con que este juego bello tiene su propia ontología?. Justamente lo siguiente, que un arquero jamás podría ser el mejor jugador de todos los tiempos. Por más atajador que sea, por más que se ataje todo y nunca nadie le haya hecho un gol, por más que en cada equipo que haya jugado siempre haya mantenido su arco en cero por sus atajados (con malas defensas), por más cualquier cosa, un arquero de estas características en la puta vida sería el mejor jugador de todos los tiempos. El fútbol tiene su esencia. Y desde un arquero espectacular, pasando por el mejor líbero y cinco del mundo, hasta el goleador más contundente, no está esta esencia presente en su totalidad.
Hay una idea, creo que le pertenece a Dolina (no estoy seguro), que marca algo más de lo que empecé a decir. El concepto es el siguiente, aún el que nada sabe de fútbol se da cuenta quién es el que juega bien. Esto quiere decir que cualquiera, el que sabe y el que no, lo perciben (en básquet, por ejemplo, un tipo que baje 100 rebotes por partido tranquilamente puede ser el mejor jugador de todos los tiempos, porque es un deporte de estadísticas más que de artistas, la suma hace al mejor. En el fútbol conviven todas las facetas, pero es la verdadera esencia de la que hablo la que hace que rechacemos a un arquero como el mejor. ¡Por eso Adrián Paenza es un enemigo del fútbol!). Pero no sólo eso, lo importante, lo realmente valioso de esta idea es que el fútbol tiene una esencia artística (artística en el sentido de bella, no voy quiero entrar en la polémica de si el arte es bello o no). Nadie que no sepa nada diría "¡este arquero es el mejor jugador de todos los tiempos!", "este cinco hace los relevos como los dioses, el equipo siempre está balanceado y gracias a él, que es importantísimo, el equipo gana, por eso lo considero el mejor jugador de todos los tiempos", "este delantero la mete de donde sea, le pega al la pelota con un cañón, metió 500 goles (varios servidos, otros misilazos) en 200 partidos, es el mejor del mundo, no queda otra", " este número ocho recorrió 6523,78 metros durante el partido, tomando en cuenta su estado físico concluyo que es el mejor futbolista de toda la historia", etc. Hay una sutileza estética, mínima o no, pero siempre presente en el gran jugador. Con esto reducimos el debate a los jugadores como Messi, Ronaldo, Ronaldinho, Pelé, Zidane, Márcico, y a todos los de este tipo. En última instancia a Maradona y a Pelé, dos ideas de fútbol distintas, una argentina y otra brasilera.
Hagamos un paréntesis, y vean el gol de Maradona a los ingleses y el de Messi al Getafe. Capten la belleza, la pausa, el atolondramiento, la definición, el control, la capacidad de poder pasarla, todo, capten todo.
He aquí mi tesis: Cada día se plantea una nueva tergiversación inviable del fútbol, llevada adelante por el show mediático vacío y los pibes jugadores de video juegos. La televisión y el marketing quieren (pero nunca podrán vencer la esencia) hacer del fútbol algo como el básquet, y como el básquet de la nba, un show. Ronaldinho es un ejemplo fiel de esta tendencia, Cristiano Ronaldo otro. Le ponen nombres nuevos a las jugadas (muchas nuevas también, por el perfeccionamiento atlético innegable de nuestro juego), muy típico del skate (ollie flip, y otros) y todo lo yanki (aley hop en basquet, y otros), y generalmente esa jugadita es muy personal, y no incluye al equipo. Nadie es el mejor jugador del mundo por hacer las mejores biciletas o rabonas (nótese que ya casi nadie percibe ni obasiona una pared, en argentina sí). Esa que hacen Robinho y Ronaldinho que la muestran para un lado y salen para el otro es muy personal, se olvida del equipo, o la de todos los brasileros (ronaldo, y todos) que bailan amagando para después salir para el lado contrario al que el defensor se jugó, se olvida del equipo. Son jugadas basquetbolísticas, son jugadas entrenadas y practicadas como un artesano, no como un artista, son movimientos sin duda dificilísimos de hacer, pero entrenados y trabajados, pulidos, son obreros del fútbol, son el entrenador de tiros libres de Shaquille O´ Neil. No digo que no sirvan o no estén muy buenas, me refiero a la esencia sutil, son como aquel arquero que les digo, no les cabe el atributo de bellas.
Maradona versus Pelé, el fútbol versus el atletismo. Maradona nunca hizo una jugadita para la foto, para el show; sus rabonas, sus amagues, todo era para el bien del equipo, y era lo que la jugada requería en ese preciso momento. Es verdad, era tan increíble que pareciera que jugaba para él, nadie puede hacerlo tan bello. Maradona tenía solamente la zurda, Pelé le pegaba con las dos piernas, Maradona saltaba menos que Pelé, Maradona cabeceaba peor que Pelé, Maradona tenía peores condiciones físicas que Pelé, Maradona era menos veloz que Pelé; pero lo que hacía maradona era más bello que lo de Pelé (y su alma heroica también, Pelé transó con todo el mundo, el diego se peló hasta con el Papa). Habrá metido menos goles en su carrera, pero todos los que hizo son hermosos y heroicos, todos esconden arte. Hizo hacer muchísimos mas goles que Pelé.
En el juego en donde se juega con los pies y la pelota, con la extremidad menos hábil y ese artefacto rebelde para la mayoría de nosotros, sólo unos pocos logran habilidad entre el pié y la número cinco, algunos a fuerza de velocidad y condiciones atléticas, otros apenas muestran algo de belleza. ¡Pero solo existió uno que unió las dos partes del juego (no las piernas veloces, los saltos explosivos, las manos atajadoras, ni nada de eso), y ese es Diego Armando Maradona! Este es mi saludo al pelusa, aquel que, LITERALMENTE, ¡la tenía atada!
Estética, esencia del fútbol
