¡LA VIDA es una mierda!

No habla el frustrado, tampoco el depresivo.
Ese fue el grito de Arquímedes, la verdadera intuición, ¡LA VIDA es una mierda! ¡Nos vamos a morir! El que intuya esto será casi espacio y tiempo, será casi simultaneidad, casi libertad.




viernes, 4 de abril de 2008

Arte y moralidad, Guillermo "Habacuc" Vargas

Hace un tiempo leí en un blog un post sobre un artista costarricense y la polémica que despertó su "performance". Esta consistía en atar un perro hambriento y debilitado a una soga a la pared y dejarlo que se muera de hambre, con un cartel enfrente que decía "eres lo que lees", este texto estaba hecho con comida de perro. La idea del artista era dejar que se muera de inanición frente a la pasividad de los espectadores.
Acá el video




Espectacular, ¿no?
Veamos nuestra sociedad.
Les comento que intenté encontrar el comunicado oficial de la directora de la galería donde se hizo esta bienal, la galería Codice, y no lo encontré. El nombre de la directora es "Juanita Bermúdez" (en teoría), y es muy conocida en la web por sus declaraciones, en realidad, por los que se oponen. Esto es lo que encontré que ella dijo (supuestamente). Después, sin querer, encontré esto (supongo que es joda).

Suponiendo que todo este delirio es verdad, doy mi opinión.
Opinión mía: me parece una genialidad de Habacuc y una patología mental la sociedad.

Les dejo unos interrogantes:
1) ¿Qué es el arte? ¿Debe ser moralmente aceptable?
2) ¿Qué significa el boicot, síntoma de qué es?

jueves, 3 de abril de 2008

El jugador que ni siquiera actuaba de sincero

El fútbol de hoy es muy careta, pensó Juan Pablo Padovanoli mientras miraba un partido de tenis del gato Gaudio frente Youzhny. Estaba triste, su novia le acababa de confesar que lo había engañado con un actor de teatro y que ya no sentía nada más por él, se iba a vivir con el artista.
Jotapé, así le dicen, es uno de esos jugadores que pintan para crack, para sucesor de Maradona, y no es joda. Buena estatura, corpulento y ágil, veloz, excelente pegada y una gambeta impredecible, un 10 de la re concha de su madre. Debutó en primera a los 17 años en Vélez Sársfield, el club de su infancia en el barrio de su niñez. Tras romperla el año pasado fue recientemente comprado por River Plate, donde jugará esta temporada y promete ser la estrella del club y del fútbol argentino con tan solo 19 años.
River está en decadencia, hace 19 años que no gana un título y para colmo Boca lo tiene de hijo más que nunca. El equipo es una murga y este campeonato con la "nueva promesa" se juegan la vida la dirigencia y el cuerpo técnico comandado por el uruguayo Aguinaldo Franklin Paz, ídolo histórico de la institución.
El problema es que Padovanoli no sólo es un crack, es además un pibe que lo acaba de dejar la novia que más quiso, y nadie sabe que solamente juega al fútbol para "salvar" de la miseria a su madre y sus 11 hermanos...

Una ensalada de reflexiones sobre ¿la luz y la oscuridad?

Estando en Madrid, en el departamento de un amigo y charlando con su novia de no me acuerdo qué cosa, me vino a la mente una imagen y una posible relación. No se por qué el tema de conversación derivo en qué prefería cada uno, si el amanecer o el atardecer. La relación que me vino era la del cine.
Lo digo ya, me gusta el atardecer. El amanecer no tanto.
Y en esto no hay cuestiones de cansancio o alcoholemia. Lo he comprobado y vivido en estados totalmente sanos y "atóxicos". Esto lo digo porque cuando fascinado por mi visión planteo el tema, siempre alguien arguye que generalmente el amanecer se ve porque venís despierto y en pedo, y por eso no lo disfrutás. De todos modos, no me convence esa percepción, no la siento, creo que lo que hace que me guste más el atardecer viene por otro camino.
Luz/oscuridad, esta es la cuestión. De dónde a dónde se va. El sentimiento que tengo (y el particular que tenga cada uno) creo que está enraizado en la impresión que deja uno u otro pasaje. Muchos me han dicho, y yo alguna vez lo pensé también, que el amanecer y el atardecer son lo mismo pero al revés. Yo agregaría a esta idea algo más sutil. Hay un punto, un instante exacto, un momento de ambigüedad lumínica y de posición solar en el horizonte idéntica en ambos procesos , que los hace iguales en esa foto (salvo por la posición del sol con la Tierra). Es verdad, pero la belleza está en el pasaje y no en el dibujo, en el cierre de una historia y el paso a otra.
Hay espíritus más aventureros e insatisfechos y hay espíritus más cansinos y aburguesados. Los hay aniñados o juveniles y los hay adultos, o hasta ancianos.
Yo prefiero el atardecer porque me gusta la incertidumbre; el pasaje de la claridad a la oscuridad, en mi espíritu (y en todos aquellos a quienes les guste jugar) abre las puertas a un nuevo momento, una nueva etapa, y estampa su sello de euforia en mi psiquis.
A los viejos les gusta el amanecer.
A mi me agrada la "caprichosidad" del haz de luz, siempre dispuesto al error y la fantasía.

(Cuando tenga más ingredientes preparo bien la comida, por ahora sólo hay ensalada)

sábado, 29 de marzo de 2008

Hubiesen, hubiesen, hubiesen. Corriéndole el velo al asunto "del campo"

Sólo necesito una temática, sólo necesito que haya enbanderamientos, sólo necesito fluir. ¡Dame una pluma y te develo lo oculto!

¿Por qué tanta enfervorización con el conflicto denominado por la prensa "gobierno vs. campo"? ¿Por qué la participación de gente que nunca le importó el conflicto de otros? ¿A quién me refiero? A la gente que no vive del campo y se sumó a esta discusión, ya sea, mediante actos altamente revolucionarios como mandar mensajes de texto por celular apoyando "al campo", o yendo a una plaza a cacerolear, o discutiendo sobre la temática a favor "del campo" o poniéndose en contra como típico iluminado de izquierda (típico gil dogmatizado). ¿Qué tienen en común ellos, ajenos en intereses inmediatos a este conflicto, los que están a favor y los que están en contra? Veamos esto con la siguiente suposición intuitivógena.

Supongamos el siguiete estado de la situación: Néstor se presentaba a elecciones (no Cristina), ganaba, por ende era reelegido, y todo se daba igual. O sea, la política de retenciones seguía igual y pasaba lo que pasó, los intereses económicos chocan y surge el paro y el piquete. Atención, atención, riesgo de intuición...¿Hubiese pasado lo mismo con respecto a esta gente apasionada con el conflicto que mencioné al final del párrafo anterior? ¿Hubiesen salido a cacerolear? ¿Hubiesen dicho enfáticamente que esta medida es concentradora de la riqueza? ¿Hubiesen, hubiesen, hubieran? ¡No! Nada de este conflicto simbólico hubiera sucedido. No hubiesa pasado jamás, con Néstor como presidente, a los celulares, a las mesas ni a las discusiones de café.
El tema es Cristina y lo que ella remueve, lo que ella despierta en ciertas gentes.
Cristina es cheta, es linda, tiene "glamour", es inteligente, es valiente... Jode. Y paradójicamente, y esto no es desestimable, le jode más a las chetas y los chetos que a nosotros. Cristina despierta y destapa lo que nunca dejó de estar ausente en nuestra sociedad, el antiperonismo.
Que le vachaché, es así. Argentina se divide en Peronismo y antiperonismo (chetos, fachos, izquierda boba, etc), clases populares estigmatizadas que no convierten su estigma en bandera, y sujetos a los cuales les repugnan los anteriores, su visibilidad (sus joggins, sus tapers con sandwich, sus panzas, etc) y no pueden entender cómo una mina de este tipo esté de su lado (no soy ingenuo, discursivamente de su lado al menos). (un amigo una vez me dijo que nada le parecía tan fulero como aquellos que comen en la playa. Yo le dije que lo que le parecía fulero era ver una familia, con una mamá gorda y los críos comiendo, y no el hecho de que coman en sí. Su antiperonismo inconsciente. Una mina hermosa, modelito, comiendo un sandwich, parada, no sentada, no le causaría tal sensación).
Hipótesis (y así concluye mi énsayo científico, con la hipótesis, ¡como debe ser!): Cristina despierta el racismo latente de nuestros chetos, fachos e intelectuales de izquierda. Ella es el catalizador de este enfrentamineto supuestamente olvidado, no se trata de lucha de clases ni nada de eso, se trata de cristina y su efecto enzimático.

lunes, 24 de marzo de 2008

Editoriales y unas preguntas sobre el 32 aniversario del golpe

Este es el del diario de mi ciudad, La nueva Provincia, el más facho del país.
Diario Crítica, el del progre denunciador de ladrones Lanata.
En este, podrán leer el del diario Clarín, el diario tortillero, un editorial con muchos huevos típico del peor enemigo.
Acá pueden disfrutar el que creo es el del diario La Nación, muy camuflada su posición.
Página 12, el editorial de Aliverti.

Y los otros diarios no los pongo porque no los leí, estos me embolaron con sus opiniones.
Unas preguntas:
¿Memoria? ¿Qué significa este concepto? ¿Por qué este término social, una función fisiológica social que hace referencia al buen funcionamiento? ¿Por qué trasluce cierto aroma de debilidad? ¿Por qué somos tan tangueros? ¿Por qué las madres, las abuelas, los hijos, y no los compañeros? ¿Por qué la memoria y la justicia son la imposibilidad del proyecto socialista y marxista? ¿Por qué nos encerraron con lo que creemos serán nuestras victorias, la democracia asfixiante? ¿Por qué tengo tanta certeza que esta movida encierra en realidad control social más que transformación social? ¿O acaso alguien tiene alguna duda de que si Argentina se decide ir hacia el socialismo como sociedad democrática, los milicos (o las mafias paramilitares) matarán y la prensa hablará de dictadores o terroristas, o cualquier otra yerba? ¿Qué es la memoria, socialismo?
Un día como hoy no sólo hay que pedir justicia y verdad, cárcel comunes, aparición con vida y otras banderas. Un día como hoy hay que hablar de lo que la gloriosa militancia revolucionaria quería instalar (y de prepo), hay que hablar de clases sociales, de ideología, de revolución, de marxismo, de patria grande, de movimiento bolivariano, ¡de todo eso! No caigamos en la trampa civilizada, hablar de eso no implica muertes, ¿acaso la memoria no las prevendría? Nos van a matar igual, con memoria o sin memoria. No las dejemos en el olvido, son nuestras ideas.

XXY o la mentira del buen cine


Ayer vi XXY, la película argentina de Lucía Puenzo, y pude observar que "cuando el arte se retira, se presenta el estilo caprichoso". Me atreveré a hacer una crítica estructural a la película., una explicitación de los preceptos "creativos". ¡Pero usted no es crítico de cine ni cineasta!, grita la comunidad del cine. ¡Agarrenmela!
Hay un dogma en nuestros jóvenes nuevos cineastas, el peso de la imagen, algo así como si las imágenes tuviesen que hablar por sí solas (¡siempre, hasta generar hartazgo!). Se acabaron los discursos interminables de Federico Luppi, Hache es el heredero del nuevo cine argentino.
La película es muy snob, muy floja, muy para snobs. Los críticos y los festivales que la premian son muy snobs, son flojos, y tiene su axioma del buen cine, a saber.
Máximas del cineasta snob (esquemas previos para conseguir ser catalogado como buen artista):
1) Para ser un buen cineasta snob debes hacer el largometraje en tempo Adagio, Larghetto, o mejor aún, ser más iraní sin serlo.
2) Para ser un buen cineasta snob debes elegir actores frikis para tus papeles de jóvenes. Desgarbados, con los hombros caídos, y la boca abierta, ¡si, que respiren por la boca y tengan cara de ingleses!
3) Para ser un buen cineasta snob debes elegir actorazos para los papeles secundarios.
3) Para ser un buen cienasta snob debes utilizar (¡todo el fukin tiempo!) un sistema de diálogo adialógico, un diálogo de imágenes, convertir el discurso en esfumación discursiva y retirada corporal. ¡No puedes reflejar una conversación si quieres recibir un premio al buen cine por quienes son los premiadores del buen cine!¡Tienes que hacerlo así, cuando un personaje se dirige verbalmente al otro, este lo mira, responde con un monosílabo (mirada friki con boca abierta mediante) y alguno de los dos se retira del plano o la escena!
4) Para ser un buen cineasta snob debes utilizar el recurso de aburrir con planos que exudan capricho simbólico. La clave está, mi querido futuro cineasta snob, en que puedas lograr mezclar el simbolismo caprichoso con poca trama (hacer creer que los símbolos rellenan el vacío narrativo), si haces esto, ¡todos te premiaran!
5) Para ser un buen cineasta snob debes elegir una temática del progresismo, alguna bandera de los demócratas snobs, como legalizaciones que estén en debate (pero párate del lado en que se ubicaría Wainraich o como carajo se escriba), utilizar instituciones obsoletas y repudiadas, o lo que se te ocurra que sea objeto de confrontación desideologizada. No cometas el error de plantear hoy, por ejemplo, una temática sobre la discriminación laboral por nacionalidades (ya es bandera de partidos políticos o radios fascistas, y nada conseguirás de los snobs si te paras del lado de un boliviano discriminado y explotado), concéntrate en hacerlo en temas en los cuales sea la Democracia (con mayúsculas) quien se enfrente.
6) Y por último, intenta no utilizar música, recuerda, Hache es el heredero.

martes, 18 de marzo de 2008

Maradona el alquimista y los futbolistas skaters

Vamos a poner las cosas en claro, el fútbol tiene su propia esencia, y esa es la demostración de que "el diego" fue y será quien mejor lo jugó ¿Y qué estoy diciendo con esto, con que este juego bello tiene su propia ontología?. Justamente lo siguiente, que un arquero jamás podría ser el mejor jugador de todos los tiempos. Por más atajador que sea, por más que se ataje todo y nunca nadie le haya hecho un gol, por más que en cada equipo que haya jugado siempre haya mantenido su arco en cero por sus atajados (con malas defensas), por más cualquier cosa, un arquero de estas características en la puta vida sería el mejor jugador de todos los tiempos. El fútbol tiene su esencia. Y desde un arquero espectacular, pasando por el mejor líbero y cinco del mundo, hasta el goleador más contundente, no está esta esencia presente en su totalidad.
Hay una idea, creo que le pertenece a Dolina (no estoy seguro), que marca algo más de lo que empecé a decir. El concepto es el siguiente, aún el que nada sabe de fútbol se da cuenta quién es el que juega bien. Esto quiere decir que cualquiera, el que sabe y el que no, lo perciben (en básquet, por ejemplo, un tipo que baje 100 rebotes por partido tranquilamente puede ser el mejor jugador de todos los tiempos, porque es un deporte de estadísticas más que de artistas, la suma hace al mejor. En el fútbol conviven todas las facetas, pero es la verdadera esencia de la que hablo la que hace que rechacemos a un arquero como el mejor. ¡Por eso Adrián Paenza es un enemigo del fútbol!). Pero no sólo eso, lo importante, lo realmente valioso de esta idea es que el fútbol tiene una esencia artística (artística en el sentido de bella, no voy quiero entrar en la polémica de si el arte es bello o no). Nadie que no sepa nada diría "¡este arquero es el mejor jugador de todos los tiempos!", "este cinco hace los relevos como los dioses, el equipo siempre está balanceado y gracias a él, que es importantísimo, el equipo gana, por eso lo considero el mejor jugador de todos los tiempos", "este delantero la mete de donde sea, le pega al la pelota con un cañón, metió 500 goles (varios servidos, otros misilazos) en 200 partidos, es el mejor del mundo, no queda otra", " este número ocho recorrió 6523,78 metros durante el partido, tomando en cuenta su estado físico concluyo que es el mejor futbolista de toda la historia", etc. Hay una sutileza estética, mínima o no, pero siempre presente en el gran jugador. Con esto reducimos el debate a los jugadores como Messi, Ronaldo, Ronaldinho, Pelé, Zidane, Márcico, y a todos los de este tipo. En última instancia a Maradona y a Pelé, dos ideas de fútbol distintas, una argentina y otra brasilera.
Hagamos un paréntesis, y vean el gol de Maradona a los ingleses y el de Messi al Getafe. Capten la belleza, la pausa, el atolondramiento, la definición, el control, la capacidad de poder pasarla, todo, capten todo.
He aquí mi tesis: Cada día se plantea una nueva tergiversación inviable del fútbol, llevada adelante por el show mediático vacío y los pibes jugadores de video juegos. La televisión y el marketing quieren (pero nunca podrán vencer la esencia) hacer del fútbol algo como el básquet, y como el básquet de la nba, un show. Ronaldinho es un ejemplo fiel de esta tendencia, Cristiano Ronaldo otro. Le ponen nombres nuevos a las jugadas (muchas nuevas también, por el perfeccionamiento atlético innegable de nuestro juego), muy típico del skate (ollie flip, y otros) y todo lo yanki (aley hop en basquet, y otros), y generalmente esa jugadita es muy personal, y no incluye al equipo. Nadie es el mejor jugador del mundo por hacer las mejores biciletas o rabonas (nótese que ya casi nadie percibe ni obasiona una pared, en argentina sí). Esa que hacen Robinho y Ronaldinho que la muestran para un lado y salen para el otro es muy personal, se olvida del equipo, o la de todos los brasileros (ronaldo, y todos) que bailan amagando para después salir para el lado contrario al que el defensor se jugó, se olvida del equipo. Son jugadas basquetbolísticas, son jugadas entrenadas y practicadas como un artesano, no como un artista, son movimientos sin duda dificilísimos de hacer, pero entrenados y trabajados, pulidos, son obreros del fútbol, son el entrenador de tiros libres de Shaquille O´ Neil. No digo que no sirvan o no estén muy buenas, me refiero a la esencia sutil, son como aquel arquero que les digo, no les cabe el atributo de bellas.
Maradona versus Pelé, el fútbol versus el atletismo. Maradona nunca hizo una jugadita para la foto, para el show; sus rabonas, sus amagues, todo era para el bien del equipo, y era lo que la jugada requería en ese preciso momento. Es verdad, era tan increíble que pareciera que jugaba para él, nadie puede hacerlo tan bello. Maradona tenía solamente la zurda, Pelé le pegaba con las dos piernas, Maradona saltaba menos que Pelé, Maradona cabeceaba peor que Pelé, Maradona tenía peores condiciones físicas que Pelé, Maradona era menos veloz que Pelé; pero lo que hacía maradona era más bello que lo de Pelé (y su alma heroica también, Pelé transó con todo el mundo, el diego se peló hasta con el Papa). Habrá metido menos goles en su carrera, pero todos los que hizo son hermosos y heroicos, todos esconden arte. Hizo hacer muchísimos mas goles que Pelé.
En el juego en donde se juega con los pies y la pelota, con la extremidad menos hábil y ese artefacto rebelde para la mayoría de nosotros, sólo unos pocos logran habilidad entre el pié y la número cinco, algunos a fuerza de velocidad y condiciones atléticas, otros apenas muestran algo de belleza. ¡Pero solo existió uno que unió las dos partes del juego (no las piernas veloces, los saltos explosivos, las manos atajadoras, ni nada de eso), y ese es Diego Armando Maradona! Este es mi saludo al pelusa, aquel que, LITERALMENTE, ¡la tenía atada!

Estética, esencia del fútbol

Para cagarse de risa

Estaba boludeando, viendo un blog que me pasaron en el que gastan a los troscos. Resulta que hay un videíto de "todo por $2", y navegando llegué a "pera de goma", una canción del gordo Casero que cuando la escuchamos con mis amigos nos morimos de risa al punto que peppernardi se hernió. Ella es la causa de este recuerdo, y lo comparto porque me encanta reírme y hacer reír (¡el gordo los va a hacer mear!)

Pera de goma y los ojos se van abriendo de a poco...


Mañanas al pedo con Juan Carlos Ingle y su fosforología


Peperino Pomoro

domingo, 16 de marzo de 2008

¡Que satisfecho me deja esta explicación científica!

Atención...¡atención! Suenan las trompetas del conocimiento serio anunciando la última gran explicación. La ciencia está por dar en el blanco, la ciencia ya casi lo sabe; ¡señoras y señores, estamos en condiciones de afirmar que nos encontramos cada vez más cerca de explicar qué es el amor!
Por ahora sabemos esto, ¡y lo dice la ciencia, por lo que es irrebatible para los legos! Sólo la comunidad científica está autorizada a refutar esto.

Esto salió en clarín, "el gran diario argentino" (algún día habrá que eliminar los diarios, la mentira de la libertad de prensa):

"La última vez que tuvo sexo, casi seguro que no tenía ninguna idea en su cabeza. Si era el sexo de siempre con su pareja de siempre, del tipo que –la verdad sea dicha– es el que usted tiene casi siempre, su mente puede haberse dispersado hacia cuestiones decididamente no eróticas como el saldo de su cuenta bancaria. Si era el tipo de sexo que no debería haber mantenido –del tipo que ya lamentaba mientras se estaba produciendo–, probablemente ya estaba previendo las posibles consecuencias. Pero si era esa clase de sexo que representaba la razón por la cual estaba teniendo sexo –esa clase de sexo que lo deja a uno sin aliento, en el que uno entrega el cuerpo– es probable que su yo racional haya desaparecido. Perder las facultades en una cuestión como el sexo no ha de haber resultado demasiado lógico para una especie como la nuestra, que siempre dependió de su ingenio. Después de todo, una sabana llena de predadores no era un lugar para distraerse, precisamente. Pero el atractivo de perder nuestras facultades es una de las cosas que hacen excitante al sexo (y una de las cosas que mantienen a la especie). En lo que a nuestros genes respecta, nuestra tarea principal es concebir una prole, llevarla a la vida adulta y morir. Lo que nos insta a procrear ahora y a procrear mucho... Pero el apareamiento y los rituales que lo rodean también nos hacen perder el control de otras maneras, maneras que son más difíciles de explicar por el simple imperativo de hacer bebés. Está también la idea trascendente de ternura que sentimos hacia una persona que despierta nuestro interés. Está también el sentimiento sublime de alivio y gratificación cuando ese interés es correspondido. Están también las flores que compramos y las poesías que escribimos para un/a amante que está lejos. ¿Y vivimos todo ese ajetreo sólo para que un espermatozoide fecunde a un óvulo? Los seres humanos armamos mucho alboroto por muchas cosas, pero con nada como con el romanticismo. Podemos erigir instituciones enteras alrededor del ritual de comer, pero no nos vuelve rematadamente locos. El romance... sí. Lo que los científicos –ni hablar del resto de nosotros– quieren saber es qué nos vuelve tan locos con el amor. ¿Por qué nos tomamos la molestia de ese ejercicio tan elaborado de danza de seducción y flirteos, de guiños y señas, de alegría y dolor? "Tenemos una comprensión muy limitada de lo que es el romance en un sentido científico", admite John Bancroft, director del Kinsey Institute, un lugar donde saben mucho sobre la forma en que los seres humanos se aparean. Pero esa comprensión limitada está en vías de expansión. Cuantos más análisis realizan los científicos, más pueden separar el romance en sus ramas individuales: los procesos visuales, auditivos, olfativos, táctiles y neuroquímicos que lo posibilitan. Es probable que ninguna de estas cosas sea necesaria si sólo se trata de procrear, pero todas son esenciales para algo más grande. Recién está empezando a aclararse qué es ese algo, y cómo lo alcanzamos. SALIR A BUSCAR Si la conducta reproductiva humana es complicada se debe en parte a que está pensada para servir a dos objetivos en conflicto. Por un lado, tenemos un fuerte impulso a aparearnos. Por el otro, queremos aparearnos bien para que nuestra prole sobreviva. Si usted es mujer, solamente tiene un número limitado de tiradas de dados reproductivas en la vida. Si es hombre, hay un incentivo poderoso a limitar las copulaciones a la hembra capaz de darle algunas crías fuertes solamente. Por esa razón, en cuanto alcanzamos la madurez sexual aprendemos a buscar los indicios de buenos genes y aptitud reproductiva en parejas potenciales y, lo que es muy importante, a exhibirnos ante ellas. "Todo humano es descendiente de un largo linaje de parejas –dice David Buss, psicólogo evolucionista–. Nos hemos adaptado para escoger ciertos tipos de parejas y a cumplir los deseos del sexo opuesto." Uno de los más primordiales de esos deseos es que una posible pareja huela bien. Los olores agradables y desagradables no se diferencian esencialmente entre sí –ambos son nada más que moléculas que emanan de un objeto– pero los humanos, como todo animal, aprenden rápido a asignar valores a esos aromas, y luego se sienten atraídos o no por ellos. La ilustración más conocida de la influencia invisible del perfume es la forma en que los ciclos menstruales de las mujeres que viven en comunidad tienden a sincronizarse. En un estado de vida salvaje, es una excelente idea. A una tribu no le conviene que una mujer que está ovulando monopolice la atención reproductiva de demasiados varones. Mejor hacer que todas las mujeres sean fértiles al mismo tiempo y permitir que las potenciales parejas más aptas compitan por ellas. Pero, ¿cómo se lo señala una mujer al resto? La respuesta es casi seguro el olor. Es sabido que las feromonas –sustancias químicas que indican el olor– existen en los animales, y aunque a los científicos les costó mucho desenmarañar el sistema feromonal en los humanos, lograron aislar algunos de los componentes. Un tipo de feromonas conocidas como impulsoras parecen afectar los sistemas endócrinos de los otros. "Se piensa que hay una mujer impulsora que deja algo que cambia el inicio de la menstruación en las otras mujeres", dice el químico Charles Wysocki. EL EXTASIS VIAJA EN BESO Menos sorprendente que la importancia de cómo huele una pareja es cómo se ve y cómo suena una pareja. Los humanos nos sentimos sumamente atraídos por una cara atractiva y una forma sexy. Los hombres ven pechos grandes y caderas anchas como indicadores de la capacidad de la mujer para tener y criar hijos (aunque la mayoría no piense en esas cuestiones con tanta lucidez). Las mujeres ven una espalda y un pecho amplios como un signo de alguien que puede conseguir una provisión estable de carne y mantener a los leones lejos de la cueva. Y si bien un pecho velludo y una barba tupida cayeron en desgracia, son históricamente –e inconscientemente– vistos como signos de fertilidad y fuerza. Una voz grave, también alimentada por la testosterona, puede tener un poder igualmente seductor. En la Universidad de Albany llevaron a cabo hace poco una investigación en la que hicieron que 149 voluntarios escucharan grabaciones de voces de hombres y mujeres y que después calificara la forma en que sonaban en una escala que iba de "muy poco atractiva" a "muy atractiva". En líneas generales, las personas cuyas voces recibieron más puntaje respecto de su atractivo también tenían los rasgos físicos considerados sexualmente seductores: hombros anchos en los hombres y una relación cintura/cadera baja en las mujeres. "Una voz sexy podría transmitir información sutil sobre la configuración del cuerpo y el comportamiento sexual", dice el psicólogo Gordon Gallup, coautor del estudio. Hoy, se sabe que la tempestad química interna que nos une alcanza su pico cuando se ve involucrado el sexo. Si es fácil para una mirada transformarse en un beso y para un beso ser mucho más, es porque nuestro sistema está cableado para que nos cueste volver atrás una vez excitados. Y no es casual que el beso sea la primera trampa. Al besar se amplifican las otras señales de la atracción: el olor pasa al primer plano, como los sonidos y la respiración... "En el momento de un beso, se produce un intercambio rico y complicado de información postural, física y química –dice Gallup–. Hay mecanismos estructurados que procesan todo esto." Y hay más: cada beso también puede transportar una confusión química, valiéndose del varón. Si bien la testosterona se encuentra en concentraciones más altas en los hombres que en las mujeres, está presente en ambos géneros y es esencial para mantener los estados de excitación. Restos de testosterona llegan a la saliva de los hombres, y es posible que besarse mucho durante un período prolongado pueda pasar parte de ese afrodisíaco natural a la mujer, aumentando la excitación de ella y haciéndola más receptiva a una intimidad mayor todavía. LA QUIMICA DEL ROMANCE Si pudimos llegar a ser máquinas reproductoras muy eficaces, ¿para qué embrollar las cosas con el romanticismo? En primer lugar, tal vez no podamos evitarlo. El hecho de sentirse atraído por alguien no significa que esa persona vaya a corresponder, y hay pocas cosas que nos vuelvan más locos que algo que no podemos conseguir. Las costumbres culturales que advierten contra el sexo en la primera cita probablemente hayan surgido de razones prácticas como evitar el embarazo o las enfermedades de transmisión sexual, pero también tienen razones tácticas. Un hombre o mujer que ofrece voluntariamente sus servicios para hacer bebés con demasiada libertad puede no estar ofreciendo genes muy valiosos. El elaborado ritual de las salidas es la manera en que se produce esta evaluación. Cuando ese proceso rinde es cuando pega el golpe justamente la emoción del verdadero amor, y los estudios del cerebro con imágenes de resonancia magnética funcional (IRMF) muestran por qué es tan agradable. Las primeras IRMF de cerebros enamorados se tomaron en 2000, y revelaron que la sensación del romance es procesada en tres áreas. La primera es el área tegmental ventral, una acumulación de tejido en las regiones inferiores del cerebro, que son la refinería central del organismo para la dopamina. La dopamina lleva a cabo un montón de tareas, pero lo que más notamos es que regula la gratificación. Cuando ganamos una mano de póquer, una sacudida de la dopamina es la responsable de la emoción que viene a continuación. La antropóloga Helen Fisher llevó a cabo recientemente IRMFs en personas enamoradas desde hace poco tiempo y descubrió que sus áreas tegmentales ventrales trabajan de manera muy intensa. "Esta pequeña fábrica cerca de la base del cerebro está enviando dopamina a las regiones superiores –dice–. Crea deseo, motivación, conducta orientada a un objetivo... y éxtasis." Esta área no podría hacer su trabajo sola ni siquiera con su reserva intoxicante de dopamina. Después de todo, la mayoría de las personas a la larga abandonan la partida de póquer. Algo tiene que transformar el júbilo de una nueva pareja en lo que puede aproximarse a una obsesión y ese algo es el núcleo accumbens del cerebro, localizado levemente por encima y más alejado hacia adelante que el área tegmental ventral. Las señales de emoción que comienzan en la parte inferior del cerebro son procesadas en el núcleo accumbens a través no sólo de la dopamina sino también de la serotonina, y lo que es importantísimo, de la oxitocina, sustancia de la que están repletas las mamás en el parto y la lactancia. Las últimas escalas mayores para las señales de amor en el cerebro son los núcleos caudados, un par de estructuras a cada lado de la cabeza, cada una más o menos del tamaño de un camarón. Es aquí donde se almacenan modelos y hábitos mundanos, como saber escribir en un teclado y manejar un auto. Si aplicamos la misma permanencia al amor, con razón esa pasión temprana puede cuajar rápido en un compromiso a largo plazo. La idea de que una parte primaria del cerebro participa en el procesamiento del amor bastaría para que el sentimiento fuera poderoso. El hecho de que actúen tres hace que ese sentimiento sea agobiante. CEREBRO...¿Y NADA MAS? El problema con el romanticismo es que también puede tomarnos el pelo, sobre todo cuando nos convence de que hemos encontrado a la persona indicada sólo para echar por tierra más tarde nuestras expectativas. La adrenalina es una aliada que tiene el mal amor para escabullirse en nuestros perímetros. Cualquier experiencia emocional abrumadora que engancha a nuestro sistema sensorial puede distorsionar nuestras percepciones, convenciéndonos de correr el riesgo con alguien que deberíamos evitar. El psicólogo Arthur Aron dice que quienes se conocen durante una crisis son mucho más propensos a creer que encontraron a la persona indicada. "No es que nos enamoramos de esas personas porque son enormemente atractivas –dice–. Es que parecen enormemente atractivas porque nos enamoramos de ellas". ¿Y qué pasa cuando el amor no es correspondido? En estudios de IRMF que se hicieron a personas que fueron rechazadas pero no se dan por vencidas, se ve que tienen actividad en el núcleo caudado, pero sobre todo en una parte adyacente a una región cerebral asociada a la adicción. ¿Y entonces? Así las cosas, tal vez el amor no sea nada más que filigrana reproductiva, un poco de decoración que nos hace querer perpetuar la especie, pero nada podría convencer a una persona enamorada de que no hay algo más en acción (y nadie desearía ser convencido). Es una ciencia loca que ojalá nunca encuentre la respuesta."

Una sarta de estupideces, de prejuicios. ¡Una ensalada de sentido común!
Otra vez observamos la misma torpeza en el discurso científico sobre los sentimientos, lo que se veía en un post anterior (el de siempre la misma cantinela), un enroque al discurso.

sábado, 15 de marzo de 2008

Les dije que se había rayado

¿Se entiende ahora la metáfora del blog rayado? Espero que si, es que pensé que me iban a tener por gilastro.
Los videos ya puestos quedan como link.
Todo vuelve a la raya.